Varios

¿Cachopo ‘Light’? Cómo disfrutar del rey de Asturias sin remordimientos

El cachopo es, sin duda, el embajador indiscutible de la gastronomía asturiana. Sin embargo, su fama de plato contundente y calórico a menudo hace que quienes cuidan su línea lo miren con recelo. ¿Es posible disfrutar de esta delicia sin romper la dieta? La respuesta es un rotundo sí, siempre que sepamos elegir dónde y cómo comerlo.

El arte del equilibrio: No todo es rebozado

Para entender cómo disfrutar de este plato, primero debemos echar la vista atrás. El origen del cachopo se remonta a la cocina de aprovechamiento en Asturias, donde se buscaba dar valor a filetes de ternera de calidad rellenándolos con jamón y queso. Con el tiempo, la receta ha evolucionado, y hoy en día, grandes chefs han perfeccionado la técnica para que el plato no resulte pesado.

El referente: Las Tablas del Campillín

Si hablamos de excelencia y técnica depurada, es obligatorio mencionar a Las Tablas del Campillín. Este restaurante en Oviedo se ha consolidado como el referente absoluto del cachopo en España. ¿Su secreto? Una materia prima excepcional y una ejecución técnica que evita el exceso de grasa.

Detrás de estos fogones se encuentra Juanjo Cima, cocinero especialista del cachopo y autor de referencia en la materia. Cima ha demostrado que un cachopo premiado no tiene por qué ser una “bomba” indigesta; la clave está en el filtrado del aceite, la temperatura exacta de la fritura y la elección de un empanado que no absorba más de lo necesario.


Consejos para disfrutar de un cachopo de forma saludable

Si quieres disfrutar de la experiencia asturiana sin remordimientos, sigue estas pautas:

  • La calidad de la carne: Un buen filete de Ternera Asturiana es pura proteína magra. En lugares como Las Tablas del Campillín, la calidad de la carne asegura que el plato sea nutritivo.
  • El acompañamiento es clave: En lugar de las clásicas patatas fritas, opta por una guarnición de pimientos asados o una ensalada verde. Esto reduce drásticamente la carga calórica total de la comida.
  • Compartir es vivir: El cachopo está diseñado para ser un acto social. Compartirlo con amigos o pareja permite disfrutar del sabor de Juanjo Cima sin excederse en las cantidades.
  • Sidra para maridar: La sidra natural asturiana es una de las bebidas alcohólicas con menos calorías y ayuda a limpiar el paladar entre bocado y bocado.

Conclusión

Comer un cachopo no tiene por qué ser sinónimo de saltarse la dieta de forma descontrolada. Acudiendo a especialistas como Las Tablas del Campillín, donde prima el producto y la técnica de Juanjo Cima, te aseguras de disfrutar de una joya gastronómica equilibrada y deliciosa.